Los republicanos recuperan el aliento tras el debate

La campaña de John McCain necesitaba un revitalizante.Y lo obtuvo cuando Sarah Palin salió bien librada del debate entre los candidatos a la vicepresidencia, en el mismo día en que los republicanos desistían de dar la batalla en un estado importante y las encuestas nacionales le daban la ventaja a Barack Obama con miras a las elecciones presidenciales de noviembre.

En su debate con Joe Biden, el compañero de Obama en la fórmula demócrata, Palin tranquilizó a los sectores republicanos y conservadores que temían lo peor por su inexperiencia y sus tropiezos en entrevistas.

La gobernadora de Alaska se desempeñó con soltura, sonrió, hizo guiños y se encogió de hombros al cuestionar las políticas de Obama sobre los impuestos, Irak y la energía. Tomó apuntes, que revisó al responder a preguntas, y defendió a la clase media con comentarios populistas al referirse a la crisis de la vivienda.”Los prestamistas voraces quisieron convencer a los estadounidenses de que debían comprar casas de $300,000 cuando sólo podían pagar una casa de $100,000”, afirmó.

Si bien Palin logró mejorar un poco su imagen, deteriorada por sus últimas presentaciones, Biden también estuvo a la altura de las circunstancias.

El veterano senador de Delaware se cansó de asociar a McCain con el impopular presidente George W. Bush y se comunicó bien con la audiencia, al tiempo que insistía en los temas que le interesaban.Defendió disciplinadamente a Obama y se abstuvo de entablar discusiones acaloradas con Palin.

Una encuesta de CNN halló que la mayoría de los televidentes pensó que Biden se había visto mejor. Otro sondeo de CBS entre votantes indecisos arrojó el mismo resultado.Horas antes del debate, McCain se había visto obligado a suspender sus anuncios y a retirar personal de Michigan, un estado clave.

El buen desempeño de Palin ayudó a mitigar el golpe.”Había un potencial ilimitado de que perjudicara la campaña, pero probablemente haya resultado positivo”, expresó Todd Harris, quien colaboró con la campaña presidencial de McCain en el 2000 y este año asesoró a Fred Thompson. ”Dudo que esto cambie la dinámica de la contienda, pero sin duda podría ayudar a contener el daño” entre los republicanos.

Comparado con el debate presidencial de la semana pasada, en el que Obama y McCain se concentraron en la cuestión política, el de los candidatos a la vicepresidencia fue un duelo de personalidades.

Mientras que Obama es frío y reservado, Biden es un individuo sensible y explosivo. Y, en contraste con McCain, quien puede parecer firme pero distante, Palin libró su batalla con una sonrisa en los labios y abundante carisma.

Tanto Biden como Palin, quienes tienen hijos que han ido o irán a combatir en Irak, lo mismo que McCain, invocaron su patriotismo y trataron de captar el voto de los independientes y los indecisos.También le apuntaron a la clase media, por más que ambos tienen vidas más bien desahogadas.Biden reconoció que padece menos problemas económicos que ”casi todos los estadounidenses”, pero usó un tono emotivo y se le quebró la voz al hablar de las muertes de su esposa y su hijita en un accidente de tránsito de 1972.

Otros dos hijos quedaron gravemente heridos.”Tengo un buen sueldo en el Senado. Vivo en una casa hermosa que es todo lo que tengo. De modo que estoy muy bien”, expresó. Pero desestimó lo que describió como “la idea de que por ser hombre no sé lo que es criar dos hijos por mi cuenta, de que no sé lo que es tener un hijo que uno no sabe si va a salir adelante o no”.

Palin, por su parte, dijo: “Vayan al partido de fútbol de sus hijos el sábado y pregúntenle a cualquier padre lo que piensa de la economía. Les apuesto que van a percibir inquietud en la voz de esos padres”.

El formato del debate favoreció a ambos. Cada candidato tenía 90 segundos para responder, lo que evitó que Biden se explayase demasiado, como tiende a hacer. Palin también pareció cómoda, dando respuestas breves y ampliando sus puntos de vista cuando se presentó la ocasión.

Escribe un comentario