Escasez de agua en el mundo

Datos sobre la escasez de agua

HAMILTON, Ontario, Canadá, 29 jul 2021 (IPS) – En 1995, un muy respetado experto en agua de Sudáfrica, Bill Pitman, ilustró en términos muy concisos que el país, que entonces ya luchaba contra una creciente falta de agua, probablemente se agotaría en 25 años si no aumentaba su suministro.

Ya han pasado 25 años y el país está más sediento que nunca. La reciente crisis del agua en Ciudad del Cabo es sólo una manifestación de la escasez crónica de agua en el país. Y es probable que haya más problemas de agua en el futuro.

Los problemas de escasez de agua llevan décadas preocupando a los expertos. Los científicos han desarrollado y debatido varios conceptos, indicadores y proyecciones sobre la escasez de agua, afirmando esencialmente que se trata de un problema global con fuertes especificidades locales. Las estimaciones mundiales de personas afectadas por la escasez de agua varían en consecuencia y se vuelven más sombrías con el tiempo.

Una evaluación más reciente de la disponibilidad de agua sugiere que el crecimiento de la población por sí solo (es decir, sin tener en cuenta el cambio climático o las consideraciones sobre la calidad del agua) conducirá a un descenso generalizado y sin precedentes de la disponibilidad de agua per cápita.

Escasez de agua en áfrica

La escasez de agua (estrechamente relacionada con el estrés hídrico o la crisis del agua) es la falta de recursos de agua dulce para satisfacer la demanda estándar de agua. Se han definido dos tipos de escasez de agua: escasez física o económica. La escasez física de agua se produce cuando no hay suficiente agua para satisfacer todas las demandas, incluida la necesaria para que los ecosistemas funcionen eficazmente. Las zonas áridas (por ejemplo, Asia central y occidental, y el norte de África) suelen sufrir escasez física de agua[1]. Por otro lado, la escasez económica de agua está causada por la falta de inversión en infraestructuras o tecnología para extraer agua de los ríos, acuíferos u otras fuentes de agua, o por la insuficiente capacidad humana para satisfacer la demanda de agua. Gran parte del África subsahariana se caracteriza por la escasez económica de agua[2]: 11

La esencia de la escasez de agua en el mundo es el desajuste geográfico y temporal entre la demanda y la disponibilidad de agua dulce[3][4] A nivel mundial y sobre una base anual, se dispone de suficiente agua dulce para satisfacer dicha demanda, pero las variaciones espaciales y temporales de la demanda y la disponibilidad de agua son grandes, lo que conduce a la escasez física de agua en varias partes del mundo durante épocas específicas del año. [5] Las principales fuerzas que impulsan el aumento de la demanda mundial de agua son el incremento de la población mundial, la mejora del nivel de vida, el cambio de los patrones de consumo (por ejemplo, un cambio de dieta hacia más productos animales),[6] y la expansión de la agricultura de regadío. [7][8] El cambio climático (incluidas las sequías o las inundaciones), la deforestación, el aumento de la contaminación del agua y el despilfarro del agua también pueden causar un suministro insuficiente de agua[9] La escasez varía con el tiempo como resultado de la variabilidad hidrológica natural, pero varía aún más en función de la política económica, la planificación y los enfoques de gestión imperantes. Cabe esperar que la escasez se intensifique con la mayoría de las formas de desarrollo económico, pero, si se identifican correctamente, muchas de sus causas pueden predecirse, evitarse o mitigarse[10].

Estadísticas sobre la escasez de agua

Durante mucho tiempo hemos dado por sentado el agua. Sin embargo, una crisis mundial del agua amenaza nuestro futuro.  La Organización Mundial de la Salud (OMS) llega a afirmar que en 2025 la mitad (!) de la población mundial vivirá en zonas con escasez permanente de agua. ¿Cuáles son las causas y las consecuencias de la escasez de agua? ¿Y aún podemos cambiar la situación?

«Probablemente habrá más Días Cero en el futuro», afirma Betsy Otto, del Instituto de Recursos Mundiales (WRI) estadounidense, en The New York Times. El WRI afirma que el estrés hídrico es mayor en Oriente Medio y el norte de África, con Qatar como número uno absoluto.

La escasez de agua está causada por un complejo conjunto de factores humanos y ecológicos que fluctúan e interactúan. En primer lugar, la escasez de agua se debe al cambio climático. El aumento de los periodos de calor persistente, provocado por el calentamiento global, hace que las fuentes de agua se sequen. Además, la disponibilidad y la calidad del agua también se ven amenazadas por las inundaciones, causadas por el aumento del nivel del mar debido al cambio climático.

Datos sobre la crisis mundial del agua

Incluso en países con recursos hídricos adecuados, la escasez de agua no es infrecuente. Aunque esto puede deberse a una serie de factores -infraestructura y sistemas de distribución colapsados, contaminación, conflictos o mala gestión de los recursos hídricos- está claro que el cambio climático, así como los factores humanos, están negando cada vez más a los niños su derecho al agua potable y al saneamiento.

La escasez de agua limita el acceso al agua potable para beber y para practicar la higiene básica en el hogar, en las escuelas y en los centros de salud. Cuando el agua escasea, los sistemas de alcantarillado pueden fallar y aumenta la amenaza de contraer enfermedades como el cólera. La escasez de agua también se encarece.

La escasez de agua afecta en mayor medida a las mujeres y los niños, ya que suelen ser ellos los encargados de recogerla. Cuando el agua está más lejos, requiere más tiempo para recogerla, lo que a menudo significa menos tiempo en la escuela. Sobre todo en el caso de las niñas, la escasez de agua en las escuelas repercute en la matriculación, la asistencia y el rendimiento de los alumnos. Acarrear agua a largas distancias es también una enorme carga física y puede exponer a los niños a riesgos de seguridad y explotación.